CUIDADOS

El jacaranda no precisa de suelos especiales, aunque sí requiere un clima moderado. Es mejor evitar plantarlo en aquellas zonas que padecen heladas de manera habitual, ya que los ejemplares jóvenes pueden llegar a morir en situaciones extremas. Aunque es un árbol caducifolio, son apenas 8 semanas de la primavera las que  se presenta desnudo de hojas. Es resistente a las condiciones urbanas por lo que está indicado en plantaciones de alineación

 Luz y situación 

Sol y sombra, aunque aguanta bien el sol directo, Clima templado- cálido, soporta heladas débiles.

 Riego

Durante la época de crecimiento es recomendable regar asiduamente, en primavera unas dos veces por semana y en veranos calurosos de temperaturas extremas, cada día. Cuando hace mucho calor, es mejor hacerlo a primera hora del día o a última hora de la tarde, para evitar que la planta se queme con el sol.

 Poda

El jacaranda prácticamente no necesita ningún tipo de poda de formación ni de mantenimiento. La única precaución que debemos tomar es eliminar las partes más secas. Esto puede hacerse en cualquier época del año.

 Reproducción

Este árbol se multiplica por semillas o esquejes de leño semimaduro. Ese es el momento de plantarlo mediante semillas, en primavera, aunque también puedes hacerlo en otoño. La reproducción mediante semillas es muy sencilla si se tiene cuidado y se respeta la temperatura ideal para la siembra, que es entre los 20 y los 30 ºC.